Un hombre tiene un amigo que llega de viaje a medianoche. No tiene pan para ofrecerle. Va a casa de otro amigo y le pide tres panes.
El amigo, desde dentro, responde: "No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y darte".
Pero el que pide insiste. Y Jesús concluye: "Aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite".
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| φίλος | philos | amigo | Relación de amistad. El que pide va a un amigo, no a un extraño. |
| μεσονύκτιον | mesonyktion | medianoche | La hora más inoportuna. La familia duerme. |
| δανείζω | daneizō | prestar | El que pide pide prestado, no mendiga. Confía en su amigo. |
| τρεῖς ἄρτους | treis artous | tres panes | Cantidad mínima para una comida. No pide lujo: pide lo necesario. |
| παραθήσω | parathēsō | poner delante, ofrecer | El que pide no tiene qué ofrecer al huésped. La vergüenza es real. |
| μή μοι κόπους πάρεχε | mē moi kopous pareche | no me molestes | La respuesta brusca del amigo. Contraste con la bondad de Dios. |
| κέκλεισται | kekleistai | está cerrada | Perfecto: está cerrada y sigue cerrada. Abrirla requiere esfuerzo. |
| παιδία | paidia | niños | Los hijos están en la cama. Levantarse despertaría a todos. |
| ἀναίδεια | anaideia | importunidad, desvergüenza | De a- (sin) + aidōs (vergüenza). Insistencia descarada. No es virtud: es necesidad. |
| ἐγερθεὶς | egertheis | habiéndose levantado | El amigo se levanta a pesar de la incomodidad. La insistencia obtiene la respuesta. |
| δώσει | dōsei | dará | El amigo da. La insistencia obtiene la respuesta. |
| ὅσων χρῄζει | hosōn chrēzei | todo lo que necesite | No solo los tres panes: todo lo necesario. Dios supera nuestras peticiones. |
La palabra anaideia es clave. No significa "perseverancia" como virtud: significa desvergüenza, insistencia descarada. La parábola enseña que la oración puede ser atrevida, audaz, confiada. No es tímida ni temerosa.
La parábola no compara a Dios con el amigo dormido: lo contrasta con él. Si un amigo imperfecto responde a la insistencia, cuánto más el Padre perfecto responderá al amor. La oración no cambia a Dios: cambia al que ora.