Jesús está a la mesa en casa de Simón el fariseo. Una mujer "pecadora" irrumpe, llora a sus pies, los lava con sus lágrimas, los seca con sus cabellos, los besa y los unge con perfume. Simón se escandaliza interiormente. Jesús le cuenta:
"Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta. Y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?"
Simón responde: "Aquel a quien perdonó más". Jesús confirma: "Rectamente has juzgado". Y aplica: la mujer amó mucho porque se sabía perdonada mucho; Simón amó poco porque se creía justo.
El acreedor perdonó a ambos. La diferencia no está en el perdón recibido, sino en la conciencia de la deuda. La mujer es el deudor de quinientos; Simón, el de cincuenta. Y Simón no lo sabe.
Simón piensa que es el juez; la parábola le muestra que es el otro deudor. La parábola es un espejo: no condena, despierta.
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| χρεοφειλέτης | chreopheiletēs | deudor | Literalmente "el que debe una deuda". Dos deudores, no uno bueno y uno malo. |
| δηνάριον | dēnárion | denario | Salario de un día. 500 = casi año y medio. 50 = menos de dos meses. |
| μὴ ἐχόντων ἀποδοῦναι | mē echontōn apodounai | no teniendo con qué pagar | Ninguno de los dos podía pagar. La incapacidad es común. |
| ἐχαρίσατο | echarisato | perdonó graciosamente | De charis (gracia). No es solo cancelar: es regalar el perdón. |
| ἀγαπάω | agapaō | amar | Amor de entrega, no solo sentimiento. La mujer ama con obras. |
| ἁμαρτωλός | hamartōlos | pecadora | La mujer es identificada así por la ciudad. Lucas la llama "pecadora". |
| καταφιλέω | kataphileō | besar repetidamente | Beso intenso, prolongado. No es saludo formal: es efusión de amor. |
| ἀλείφω | aleiphō | ungir | Acción de ungir con aceite o perfume. La mujer unge los pies de Jesús. |
| σώζω | sōzō | salvar | "Tu fe te ha salvado". Salvación como plenitud, no solo perdón. |
| πορεύου εἰς εἰρήνην | poreuou eis eirēnēn | ve en paz | Despedida de restauración. La mujer no es solo perdonada: es enviada en paz. |
El verbo echarisato viene de charis (gracia). El perdón es un regalo gratuito, no una transacción. Y el verbo agapaō describe el amor de entrega, el mismo que se usa para el amor de Dios.
El amor no es la causa del perdón: es la prueba de haberlo recibido. El que se sabe perdonado mucho, ama mucho; el que se cree justo, ama poco.