Dos hombres suben al templo a orar: un fariseo y un publicano. El fariseo, de pie, ora consigo mismo: "Dios, te doy gracias porque no soy como los demás —ladrones, injustos, adúlteros— ni como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy diezmos de todo". El publicano, de lejos, no se atreve ni a levantar los ojos al cielo: se golpea el pecho y dice: "Dios, sé propicio a mí, pecador".
Jesús concluye: "Este descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido."
La diferencia no es de postura, sino de corazón. Uno se presenta con sus méritos; el otro, con su miseria. Y Dios justifica al que se presenta con las manos vacías.
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| δίκαιος | dikaios | justo | Los destinatarios "confiaban en sí mismos como justos". La justicia propia es el problema. |
| ἐξουθενέω | exoutheneō | menospreciar | El fariseo menospreciaba a los demás. La soberbia espiritual desprecia. |
| σταθείς | statheis | puesto en pie | Postura normal de oración. No es la postura lo que condena, sino el corazón. |
| πρὸς ἑαυτόν | pros heauton | consigo mismo | El fariseo "oraba consigo mismo". Su oración no va a Dios: se queda en él. |
| νηστεύω | nēsteuō | ayunar | El fariseo ayuna dos veces por semana. La ley solo exigía una al año. |
| ἀποδεκατόω | apodekatoō | dar diezmo | El fariseo da diezmos de todo. Cumplimiento riguroso y ejemplar. |
| μακρόθεν | makrothen | de lejos | El publicano se queda lejos. No se atreve a acercarse al altar. |
| τύπτω | typtō | golpear | Se golpea el pecho: gesto de dolor y arrepentimiento. |
| ἱλάσκομαι | hilaskomai | sé propicio, expía | Verbo del culto sacrificial. Pide misericordia, no justicia merecida. |
| ἁμαρτωλός | hamartōlos | pecador | El publicano se identifica así. No se justifica ni se excusa. |
| δεδικαιωμένος | dedikaiōmenos | justificado | Término legal y religioso. Declarado justo por Dios, no por sus obras. |
| ταπεινόω | tapeinoō | humillar | "El que se humilla será enaltecido". La humildad es camino de elevación. |
El verbo hilaskomai (sé propicio) es clave: es un verbo del culto sacrificial. El publicano no pide ser justificado por sus obras: pide misericordia. Reconoce que no tiene nada que ofrecer excepto su necesidad.
La humildad no es pensar mal de uno mismo: es ver la verdad de uno mismo ante Dios. El publicano bajó justificado; el fariseo, no.