Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos. A la hora de la cena, envió a su siervo a decir a los convidados: "Venid, que ya todo está preparado". Pero todos a una comenzaron a excusarse.
El primero: "He comprado una hacienda, y necesito ir a verla". Otro: "He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos". Otro: "Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir".
El señor, enojado, mandó traer a los pobres, mancos, cojos y ciegos. Como aún había lugar, mandó ir por los caminos y vallados y forzar a entrar, para que se llene su casa. Y concluyó: "Ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará mi cena".
Las excusas no son razones: son pretextos. La verdadera razón es que no quieren ir. La autosuficiencia y la indiferencia excluyen del banquete del Reino.
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| δεῖπνον | deipnon | cena, banquete | La gran cena del señor. Imagen del Reino escatológico. |
| ἐποίησεν | epoiēsen | hizo, preparó | El señor hizo una gran cena. La preparación del banquete. |
| ἐκάλεσεν | ekalesen | llamó, invitó | El señor invitó a muchos. La invitación universal. |
| δοῦλος | doulos | siervo | El siervo enviado por el señor. Representa a los mensajeros de Dios. |
| ἔτοιμα | hetoima | preparado, listo | "Todo está preparado". La preparación del banquete. |
| παραιτέομαι | paraiteomai | excusarse, rehusar | Los invitados se excusan. Rechazo deliberado, no impulsivo. |
| ἀγρός | agros | campo, hacienda | El campo comprado por el primero. La excusa ridícula. |
| ζεῦγος βοῶν | zeugos boōn | yunta de bueyes | Las cinco yuntas de bueyes del segundo. La excusa ridícula. |
| γυνή | gynē | mujer, esposa | El tercero se casó recientemente. La excusa legal pero inadecuada. |
| ὀργίζομαι | orgizomai | enojarse, airarse | El padre de familia se enojó. La ira del señor es respuesta al desprecio. |
| πλατεῖα | plateia | plaza, calle ancha | "Las plazas de la ciudad". Lugares públicos donde están los marginales. |
| ῥύμη | rhymē | calle, callejón | "Las calles de la ciudad". Los callejones donde están los pobres. |
| πτωχός | ptōchos | pobre | Los pobres son invitados al banquete. Los marginales de la sociedad. |
| ἀνάπηρος | anapēros | manco, lisiado | Los mancos son invitados. Excluidos del culto del templo. |
| χωλός | chōlos | cojo | Los cojos son invitados. Excluidos de la sociedad. |
| τυφλός | typhlos | ciego | Los ciegos son invitados. Excluidos de la sociedad. |
| ὁδός | hodos | camino | "Los caminos" fuera de la ciudad. Los paganos y pecadores. |
| φραγμός | phragmos | vallado, cerca | "Los vallados" fuera de la ciudad. Los confines de la tierra. |
| ἀνάγκασον | anankason | fuerza, insiste, urge | De anankē (necesidad). Insiste, presiona, urge. No violenta. |
| γέμω | gemō | llenar | "Para que se llene mi casa". El deseo del señor. |
| γεύομαι | geuomai | gustar, probar | "Ninguno gustará mi cena". La advertencia final. |
El verbo anankason ("fuérzalos") viene de anankē ("necesidad"): no significa violencia, sino insistencia, presión, urgencia. La insistencia del señor es amorosa. Dios insiste porque ama. La insistencia respeta la libertad humana: presiona, pero no violenta. Y la palabra ptōchos ("pobre") subraya la inclusión de los excluidos en el banquete del Reino.
Dios invita a todos al banquete del Reino. La invitación es universal; la respuesta es libre e inmediata. Las excusas son pretextos banales. La autosuficiencia excluye del banquete. Los pobres y marginales son invitados a ocupar el lugar de los que rechazan. Dios quiere que su casa esté llena.