El Reino de Dios es como un grano de mostaza, la más pequeña de todas las semillas. Un hombre la toma y la siembra en su campo (o huerto). Cuando crece, se convierte en la mayor de las hortalizas, se hace árbol, y las aves del cielo vienen y hacen nidos en sus ramas.
"Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas; pero después de sembrado, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas."
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| κόκκος σινάπεως | kokkos sinapeōs | grano de mostaza | Proverbialmente la semilla más pequeña. Símbolo de lo mínimo. |
| μικρότερον | mikroteron | más pequeño | Comparativo. La más pequeña de todas las semillas. No es solo pequeña: es la mínima. |
| σπείρει | speirei | siembra | Acción inicial del sembrador. El hombre siembra; Dios hace crecer. |
| αὔξησιν | auxēsin | crecimiento | El crecimiento es orgánico, natural, no mecánico. |
| μεῖζον | meizon | mayor | Comparativo. La mayor de las hortalizas. La desproporción es deliberada. |
| λάχανον | lachanon | hortaliza, verdura | Jesús no dice "árbol majestuoso", sino "la mayor de las hortalizas". Palabra humilde, casi doméstica. |
| δένδρον | dendron | árbol | Jesús usa lenguaje hiperbólico: la mostaza no es árbol, sino arbusto grande. |
| κλάδοι | kladoi | ramas | En Marcos: "echa grandes ramas". Imagen de expansión y acogida. |
| κατασκηνοῦν | kataskēnoun | habitar, anidar | Las aves habitan en las ramas. Imagen de refugio y pertenencia. No es lugar de paso: es hogar. |
| πετεινά τοῦ οὐρανοῦ | peteina tou ouranou | aves del cielo | Símbolo de los pueblos y naciones (Ez 17:22-24; 31:6; Dn 4:12). |
| κῆπος | kēpos | huerto, jardín | En Lucas: "en su huerto". La mostaza en un huerto era sorprendente: planta invasiva en espacio cuidado. |
El verbo kataskēnoun es clave: no dice que las aves "se posan" o "pasan", sino que habitan, que anidan. El Reino no es un lugar de paso: es un hogar para los que buscan cobijo.
La grandeza del Reino no es la del poder, sino la de la acogida. No desprecies lo pequeño: Dios hace crecer lo que siembras.