Una mujer tiene diez dracmas —monedas de plata de gran valor— y pierde una. Enciende una lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla. Cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas para celebrar.
“Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”
El valor del perdido no depende de su capacidad de responder, sino del amor del que busca.
Progresión: de fuera a dentro · de lo animal a lo humano · las tres terminan en fiesta.
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| δραχμή | drachmē | dracma | Moneda de plata, equivalente a un jornal diario. Diez dracmas eran una suma significativa. |
| ἅπτω | haptō | encender | Encender la lámpara: traer luz a la oscuridad. |
| σαρόω | saroō | barrer | Remover la suciedad y los obstáculos que ocultan lo perdido. |
| ἐπιμελῶς | epimelōs | diligentemente | Búsqueda cuidadosa, minuciosa, perseverante. No es casual. |
| ζητέω | zēteō | buscar | Búsqueda activa y continuada. |
| συγκαλέω | sygkaleō | convocar | La celebración es comunitaria. |
| μετανοέω | metanoeō | arrepentirse | Cambio de mente y dirección; respuesta al ser encontrado. |
La misericordia no es un deseo vago: es una búsqueda metódica y perseverante.