Un padre de familia sale a contratar obreros para su viña. Sale por la mañana, luego a la hora tercera, sexta, novena y undécima. A los primeros les conviene un denario al día; a los demás les promete "lo que sea justo".
Al atardecer, el señor ordena pagar, comenzando por los últimos. Todos reciben un denario. Los primeros murmuran: "Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros".
El señor responde: "Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario?... ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?". Y concluye: "Así los primeros serán postreros, y los postreros, primeros".
El señor sale a llamar a todas las horas. Nadie queda excluido por haber llegado tarde. El llamado es universal y persistente.
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| οἰκοδεσπότης | oikodespotēs | padre de familia, señor de la casa | El dueño de la viña. Representa a Dios. Tiene autoridad sobre lo suyo. |
| δηνάριον | dēnárion | denario | Salario de un día de trabajo. El jornal mínimo para la subsistencia. |
| ἀργούς | argous | desocupados, ociosos | Los que están sin trabajo en la plaza. No son perezosos: están esperando. |
| τὸ δίκαιον | to dikaion | lo que es justo | Lo que el señor promete a los que llama después. La justicia del señor. |
| ἑνδεκάτην ὥραν | hendekatēn hōran | hora undécima | Las 5 p.m., una hora antes del atardecer. La última oportunidad. |
| ὀψίας | opsias | atardecer, noche | El momento del pago. La jornada ha terminado. |
| ἐγόγγυζον | egongyzon | murmuraban | Verbo de protesta. De aquí viene "gruñir". Los primeros protestan. |
| ἐβάστασας τὸ βάρος | ebastasas to baros | soportaste el peso | Los primeros soportaron el peso del trabajo. El esfuerzo es real. |
| καύσωνα | kausōna | calor ardiente | El calor del día. El sufrimiento de los primeros. |
| ἑταῖρε | hetaire | amigo | Tratamiento respetuoso pero distante. El señor no se enoja: explica. |
| ἀδικῶ σε | adikō se | te hago agravio | El señor niega la injusticia. No le hace agravio: le da lo convenido. |
| ἔξεστίν μοι | exestin moi | ¿me es lícito? | La libertad del señor. Puede hacer lo que quiera con lo suyo. |
| πονηρός | ponēros | malo, envidioso | El ojo malo del que murmura. La envidia como pecado. |
| πολλοὶ κλητοί, ὀλίγοι ἐκλεκτοί | polloi klētoi, oligoi eklektoi | muchos llamados, pocos escogidos | La distinción entre el llamado universal y la respuesta de pocos. |
El verbo egongyzon ("murmuraban") es el mismo que se usa en el Antiguo Testamento para la murmuración de Israel en el desierto. La parábola advierte contra la murmuración y la envidia.
La parábola no condena al rico ni al que trabaja mucho: condena la envidia y la murmuración. El problema no es la injusticia de Dios, sino la ceguera del que se cree con derechos.