Un hombre siembra buena semilla en su campo. Mientras todos duermen, su enemigo siembra cizaña entre el trigo. Cuando brota la hierba, aparece también la cizaña. Los siervos preguntan si deben arrancarla, pero el dueño se niega: "No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega."
Explicación: el sembrador es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del malo; el enemigo es el diablo; la siega es el fin del siglo; los segadores son los ángeles.
| Griego | Transliteración | Significado | Matiz |
|---|---|---|---|
| σπείρων | speirōn | sembrando | El dueño siembra buena semilla. Acción deliberada y buena. |
| ζιζάνια | zizania | cizaña | Lolium temulentum. Planta venenosa que se parece al trigo en sus primeras etapas. |
| ἐν τῷ καθεύδειν | en tō katheudein | mientras dormían | El enemigo actúa de noche, en la vulnerabilidad, en la distracción. |
| ἐχθρός | echthros | enemigo | No es un descuido: es sabotaje deliberado. |
| ἐπισπείρει | epispeirei | siembra encima, añade | El enemigo añade cizaña a la buena semilla. No la reemplaza: la mezcla. |
| ἐκριζώσητε | ekrizōsēte | desarraigéis | El peligro: arrancar el trigo junto con la cizaña. Las raíces están entrelazadas. |
| ἄφετε συναυξάνεσθαι | aphete synauxanesthai | dejad crecer juntamente | La paciencia del dueño. No hay eliminación prematura. |
| θερισμός | therismós | siega, cosecha | La siega es el fin del siglo (v. 39). El juicio escatológico. |
| σκανδαλα | skandala | tropiezos, escándalos | No solo los malos son juzgados: también los que hacen tropezar. |
| ἀποθήκη | apothēkē | granero | El trigo se guarda en el granero. La recompensa de los justos. |
| δίκαιοι | dikaioi | justos | Los justos resplandecerán como el sol. La transfiguración final. |
El verbo ekrizōsēte (desarraigar) es clave: el peligro no es solo arrancar la cizaña, sino dañar el trigo en el proceso. Las raíces están entrelazadas. El bien y el mal coexisten, se afectan mutuamente. La paciencia es una forma de prudencia.
El mal no será eliminado por la fuerza humana. La paciencia y la confianza en Dios son las actitudes correctas. El juicio pertenece a Dios, y llegará a su tiempo.