La discusión sobre "esto" y "aquello"

Zhuangzi, cap. 2 · Qi wu lun (齐物论)

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La discusión sobre "esto" y "aquello"

Zhuangzi, capítulo 2 · Qi wu lun · 齐物论 · "La igualdad de las cosas"

1 Texto del pasaje

Las cosas no son "esto" en sí mismas, ni son "aquello" en sí mismas. Si se las mira desde el punto de vista de "esto", son "esto". Si se las mira desde el punto de vista de "aquello", son "aquello".

Por eso se dice: "esto" nace de "aquello", y "aquello" nace de "esto". Es la doctrina de que "esto" y "aquello" se producen mutuamente.

Sin embargo, la vida nace de la muerte, y la muerte nace de la vida. Lo posible nace de lo imposible, y lo imposible de lo posible. Afirmar nace de negar, y negar de afirmar.

Por eso el sabio no se apoya en distinciones. Mira las cosas desde la luz del cielo, y por eso ve lo que son sin decidir lo que deberían ser.

"Esto" es también "aquello". "Aquello" es también "esto". "Aquello" tiene su propio "esto" y su propio "no". "Esto" tiene su propio "aquello" y su propio "no".

¿Acaso hay realmente una distinción entre "esto" y "aquello"? ¿O no hay ninguna? Cuando "esto" y "aquello" no encuentran su opuesto, eso es el eje del Dao. Zhuangzi, cap. 2 (síntesis fiel del pasaje)

Nota sobre el género. Este pasaje no es una parábola narrativa ni un diálogo. Es un aforismo filosófico, un fragmento argumentativo del capítulo 2. No hay personajes, no hay escenas, no hay imágenes concretas. Lo incluimos en el corpus porque es uno de los textos centrales del Zhuangzi sobre la relatividad de las distinciones, y porque da fundamento teórico a todas las parábolas del bloque.

2 Contexto inmediato

El capítulo 2 del Zhuangzi, Qi wu lun (齐物论, "La igualdad de las cosas" o "El discurso que iguala las cosas"), es el más filosóficamente denso de los siete capítulos internos. Su tema central es la relatividad de todas las distinciones humanas: grande/pequeño, útil/inútil, correcto/incorrecto, yo/otro, vida/muerte.

El capítulo abre con la música del cielo (Bloque 2) y cierra con el sueño de la mariposa (Bloque 2). En medio, desarrolla el argumento más riguroso del Zhuangzi: las distinciones con las que organizamos el mundo no reflejan una realidad estable, sino que dependen de la perspectiva desde la que las aplicamos.

El pasaje sobre "esto" y "aquello" es el núcleo argumentativo del capítulo. Los términos shì (是, "esto", "ser", "correcto") y fēi (非, "no", "no ser", "incorrecto") son las dos categorías fundamentales con las que dividimos la realidad. Zhuangzi muestra que esas categorías son intercambiables: lo que es "esto" desde un punto de vista es "aquello" desde otro, y viceversa.

La conclusión del pasaje —"el eje del Dao"— es una de las fórmulas más importantes del Zhuangzi. El sabio no se sitúa en uno de los dos polos de la distinción: se sitúa en el eje, el punto desde el cual las dos partes se ven como partes, y no como opuestos absolutos. No es un punto intermedio: es el centro desde el que la oposición se relativiza.

3 Relato en síntesis

Las cosas no son "esto" ni "aquello" en sí mismas: lo son según el punto de vista desde el que se las mire. "Esto" nace de "aquello", y "aquello" nace de "esto". Lo mismo ocurre con las grandes oposiciones: vida y muerte, posible e imposible, afirmar y negar. Ninguna de las dos partes de la oposición es absoluta: cada una nace de la otra. Por eso el sabio no se apoya en distinciones. Mira las cosas desde la luz del cielo, y ve lo que son sin decidir lo que deberían ser. Cuando "esto" y "aquello" no encuentran su opuesto, eso es el eje del Dao.

4 Lo que NO enseña

No enseña que todo sea relativo. Sería la lectura más simplista. Zhuangzi no dice "todo da igual". Dice que las distinciones que usamos para organizar el mundo no son absolutas: dependen del punto de vista. La relatividad es de las distinciones, no de la realidad. Las cosas existen; lo que cambia es cómo las dividimos.

No enseña que no haya verdad. El texto no dice "no hay verdad". Dice que no hay una perspectiva privilegiada desde la cual juzgar todas las demás. La verdad no es única, pero no por eso es inexistente. Cada perspectiva tiene su verdad parcial.

No enseña a no distinguir. El sabio no "no distingue": distingue sin aferrarse a sus distinciones. La diferencia es enorme. Sin distinciones no podríamos vivir; el problema no es distinguir, es creer que las distinciones son realidades absolutas.

No enseña la indiferencia. "El sabio no se apoya en distinciones" no significa que todo le dé igual. Significa que no se instala en uno de los dos polos de la oposición, y por eso puede ver las dos partes. La indiferencia sería otra forma de instalarse.

No enseña a situarse en un punto medio. El "eje del Dao" no es el punto medio entre dos extremos. Es el centro desde el cual los dos extremos se ven como extremos. El punto medio sigue siendo una posición; el eje es el punto desde el que se ven todas las posiciones.

No es un texto sobre lógica. Aunque el pasaje trata sobre distinciones y oposiciones, no es un tratado de lógica. Es una invitación a otra forma de mirar. No busca demostrar una tesis: busca transformar la percepción del lector.

5 Lo que SÍ enseña

La relatividad de las distinciones. "Esto" y "aquello" no son propiedades de las cosas: son posiciones en una relación. Lo que es "esto" desde un lado es "aquello" desde el otro. Las grandes oposiciones con las que organizamos la vida —vida/muerte, bien/mal, yo/otro— funcionan del mismo modo.

La generación mutua de los opuestos. "Esto" nace de "aquello", y "aquello" de "esto". Los opuestos no se excluyen: se producen mutuamente. No hay "esto" sin "aquello", ni vida sin muerte, ni afirmación sin negación. Los opuestos son correlativos, no independientes.

La luz del cielo (天光). El sabio mira las cosas "desde la luz del cielo": no desde una de las partes de la oposición, sino desde un punto que las ve a las dos. No se apoya en las distinciones, no decide de antemano lo que las cosas deberían ser. Simplemente las ve.

El eje del Dao (道樞). Es la fórmula central del pasaje: cuando "esto" y "aquello" no encuentran su opuesto, estamos en el eje. No es el punto medio, es el centro desde el cual las dos partes se ven como partes. El sabio no toma partido: habita el eje.

La diferencia entre ver y decidir. El sabio "ve lo que las cosas son sin decidir lo que deberían ser". La diferencia es clave: ver no es juzgar. La mirada del sabio no añade categorías: recibe lo que hay. Es la misma lección del hacha perdida (Bloque 2), aplicada al plano de las categorías.

La mirada que relativiza sin disolver. Zhuangzi no disuelve las distinciones: las relativiza. Las cosas siguen siendo distintas, pero las distinciones no son absolutas. El sabio no vive en un mundo sin diferencias: vive en un mundo donde las diferencias no son barreras.

6 Palabras clave del original

是 shì "Esto", "ser", "correcto". La palabra clave del pasaje. En chino clásico, shì tiene tres sentidos que se entrelazan: "esto" (demostrativo), "ser" (verbo), "correcto" (valor). Zhuangzi juega con los tres: lo que es "esto" para mí es "aquello" para ti; lo que es "correcto" para mí es "incorrecto" para ti.
非 fēi "No", "no ser", "incorrecto". El opuesto complementario de shì. La pareja shì fēi (是非) es una de las más importantes del pensamiento chino: designa el par de categorías con las que dividimos la realidad en lo que es y lo que no es, lo correcto y lo incorrecto. El capítulo 2 entero es una exploración de esta pareja.
彼 bǐ "Aquel", "aquello", "el otro". El correlato de cǐ (此, "esto"). La pareja bǐ cǐ (彼此) designa la relación entre lo propio y lo ajeno, entre el yo y el otro. Zhuangzi muestra que los dos términos son intercambiables: lo que es "aquello" desde aquí es "esto" desde allí.
道樞 dào shū "El eje del Dao". La fórmula central del pasaje. Shū (樞) es el eje de una puerta, el gozne sobre el que gira. El sabio habita el eje: no está en una de las dos hojas de la puerta, sino en el punto desde el cual ambas giran. No es un punto medio: es el centro desde el que las oposiciones se relativizan.
天光 tiān guāng "La luz del cielo". La fórmula que describe la mirada del sabio: no mira desde una de las partes de la oposición, sino desde la luz del cielo, que ilumina todas las cosas por igual. La misma imagen que el "tubo del cielo" (tiān lài) del Bloque 2: no hay una voz única, hay una luz que ilumina todas las voces.

Otros términos relevantes: 兩行 (liǎng xíng, "dos caminos" o "doble marcha") es una expresión que aparece en el mismo capítulo: el sabio no elige un camino, los recorre todos. 環中 (huán zhōng, "el centro del anillo") es otra imagen del eje del Dao: el punto vacío alrededor del cual gira la rueda. 莫若以明 (mò ruò yǐ míng, "nada como la claridad") es la fórmula que cierra el pasaje: la claridad como salida de la oposición.

7 Paralelos en otras tradiciones

Tradición Paralelo
Cristianismo "No juzguéis y no seréis juzgados" (Mt 7,1): no como prohibición moral, sino como advertencia sobre la relatividad del juicio. Y "¿Quién soy yo para juzgar a los de fuera?" (1 Cor 5,12): la conciencia de que nuestro juicio no es el juicio. La mirada del sabio del Zhuangzi es análoga: no juzga, ve.
Islam "No juzguéis, que el juicio pertenece a Dios." La conciencia de que solo Dios tiene la perspectiva total. El ḥukm (juicio) pertenece a Dios porque solo Él ve las dos partes. El sabio del Zhuangzi, en cambio, no apela a una instancia superior: habita el eje desde el cual las dos partes se relativizan.
Hinduismo La doctrina del dvandva (los pares de opuestos): calor/frío, placer/dolor, honor/deshonor. El Bhagavad Gita (2.45) invita a "liberarse de los pares de opuestos". La fórmula nirdvandva ("sin pares") describe al sabio que ha ido más allá de las oposiciones. El paralelo con el eje del Dao es muy cercano.
Budismo La doctrina del madhyamā-pratipad (camino medio): no es el punto medio entre dos extremos, sino la salida de la lógica de los extremos. La vacuidad (śūnyatā) como disolución de las oposiciones. Nāgārjuna: "Los que ven la vacuidad ven la verdad." El paralelo con Zhuangzi es notable.
Estoicismo La distinción entre lo que depende de nosotros y lo que no. Marco Aurelio: "Si algo es bueno, no lo es porque alguien lo alabe; si algo es malo, no lo es porque alguien lo censure." La conciencia de que las categorías con las que juzgamos son nuestras, no de las cosas. Pero el estoico tiene un logos; Zhuangzi no tiene ninguno.
Filosofía contemporánea La crítica del "mito de lo dado" (Sellars, Rorty): no hay una experiencia pura sin categorías; toda percepción está cargada de conceptos. Y la deconstrucción de las oposiciones metafísicas (Derrida): los pares de opuestos no son simétricos, uno siempre domina al otro. Zhuangzi anticipa, con otro lenguaje, esta intuición: los opuestos se producen mutuamente, y ninguno es más real que el otro.

8 Aportes de fuentes

Guo Xiang (郭象, s. III-IV). Comenta que la fórmula "esto nace de aquello, y aquello de esto" no significa que las cosas sean relativas, sino que las categorías son relacionales. Las cosas son lo que son; las distinciones son lo que hacemos con ellas. El eje del Dao es el punto desde el que las distinciones se ven como lo que son: instrumentos, no realidades.

Cheng Xuanying (成玄英, s. VII). Subraya la fórmula dào shū: el eje del Dao no es un punto intermedio, es el gozne sobre el que gira la puerta. El sabio no está en una de las hojas, ni en el medio: está en el punto desde el que las hojas se mueven. Esta imagen del gozne es una de las más precisas del capítulo 2.

A. C. Graham (sinólogo, 1981). Señala que este pasaje es el corazón del Qi wu lun, y que su argumento es más sutil de lo que parece. Zhuangzi no está diciendo que todo sea igual: está diciendo que las categorías con las que dividimos el mundo no tienen fundamento absoluto. La sabiduría no consiste en encontrar las categorías correctas, sino en reconocer que todas son provisionales.

Jean François Billeter (2002). En Leçons sur Tchouang-tseu lee el pasaje como una crítica de la lógica de la identidad. En la tradición occidental, A es A y no puede ser no-A. En Zhuangzi, A es A desde un punto de vista y no-A desde otro. La diferencia no está en las cosas, sino en las perspectivas. Billeter relaciona esta intuición con la crítica contemporánea de la identidad sustancial.

François Jullien (1996). En Tratado de la eficacia y otros ensayos insiste en que el pensamiento chino no procede por oposiciones binarias, sino por correlaciones. El yin y el yang no son opuestos que se excluyen: son polos que se generan mutuamente. El pasaje de "esto" y "aquello" es una formulación explícita de esta lógica correlativa.

Livia Kohn (2010). En Chuang-tzu: The Tao of Perfect Happiness relaciona el pasaje con la práctica del zuò wàng: vaciarse no es solo soltar el yo, es también soltar las categorías con las que dividimos el mundo. El eje del Dao es el estado en que las oposiciones ya no nos fijan. La sabiduría no consiste en elegir un lado: consiste en dejar de estar fijado en cualquiera.

9 Distinciones conceptuales

Concepto A Concepto B Clave
Relatividad de las distinciones Relativismo absoluto Zhuangzi dice que las distinciones dependen del punto de vista, no que todo sea igual. La relatividad es de las categorías, no de la realidad. Las cosas existen; lo que cambia es cómo las dividimos.
Esto como propiedad Esto como posición Nada es "esto" en sí mismo: lo es desde una posición. La misma cosa es "esto" desde aquí y "aquello" desde allí. La diferencia no está en la cosa, sino en la relación.
Opuestos que se excluyen Opuestos que se generan "Esto nace de aquello, y aquello de esto." Los opuestos no se excluyen: se producen mutuamente. No hay vida sin muerte, ni afirmación sin negación. La lógica correlativa sustituye a la lógica binaria.
Eje del Dao Punto medio El punto medio es una posición entre dos extremos; el eje es el centro desde el que los dos extremos se ven como extremos. El primero sigue siendo una posición; el segundo es el punto desde el que se ven todas las posiciones.
Ver lo que las cosas son Decidir lo que deberían ser "El sabio ve lo que las cosas son sin decidir lo que deberían ser." Ver no es juzgar. La mirada del sabio no añade categorías: recibe lo que hay. Es la misma lección del hacha perdida, aplicada al plano de las categorías.
Sabio que toma partido Sabio que habita el eje El sabio no elige un lado de la oposición. No porque sea indeciso, sino porque ha visto que los dos lados son relativos. Habita el eje: el punto desde el que se ven las dos partes sin instalarse en ninguna.

10 Criterios de discernimiento

Preguntas para examinar la propia vida a la luz de este pasaje:

  • ¿Qué oposiciones estoy usando como si fueran absolutas? ¿Bien/mal, éxito/fracaso, yo/otro?
  • ¿Confundo mi punto de vista con la realidad? ¿Creo que lo que es "esto" para mí es "esto" en sí?
  • ¿Sé ver los dos lados de una oposición, o me instalo siempre en uno?
  • ¿Qué pasaría si dejara de decidir lo que las cosas deberían ser y me limitara a ver lo que son?
  • ¿Distingo entre distinguir y aferrarme a mis distinciones? ¿Sé usar categorías sin quedar fijado en ellas?
  • ¿Habitúo el eje del Dao, o me instalo en una de las dos hojas de la puerta?

11 Aplicaciones por ámbito

  • Trabajo: las discusiones laborales suelen atascarse en oposiciones rígidas: "mi propuesta es correcta, la tuya es incorrecta". El pasaje invita a preguntarse: ¿desde qué punto de vista es "correcta" cada propuesta? ¿Qué se ve desde el otro lado? No se trata de renunciar al propio criterio, sino de verlo como uno entre varios.
  • Familia: los conflictos familiares suelen ser guerras de "esto" contra "aquello". "Yo tengo razón, tú estás equivocado." El pasaje invita a habitar el eje: ver las dos posiciones como posiciones, sin instalarse en ninguna. La paz no viene de que uno gane, sino de que la oposición se relativice.
  • Dinero: la oposición entre "gastar" y "ahorrar", entre "invertir" y "conservar", entre "rico" y "pobre". Cada una tiene su verdad parcial. El pasaje invita a no quedar fijado en una de las dos, sino a leer cada situación según lo que pida.
  • Política: la política actual vive de oposiciones binarias: izquierda/derecha, nosotros/ellos, progresistas/conservadores. El pasaje invita a habitarlas sin quedar fijado en ninguna. La sabiduría política no es tener razón contra el adversario: es ver las dos partes como partes.
  • Vida espiritual: las tradiciones religiosas suelen ofrecer pares de opuestos claros: bien/mal, salvación/condenación, sagrado/profano. El pasaje invita a relativizar esas oposiciones sin disolverlas. No se trata de renunciar a las categorías religiosas, sino de no confundirlas con la realidad última.
  • Crisis: ante una situación difícil, la tentación es buscar una respuesta clara en un lado de la oposición. El pasaje sugiere otra cosa: habitarla sin elegir un lado. A veces la respuesta correcta no está en uno de los dos polos, sino en el eje desde el cual los dos se relativizan.
Frase resumen para memorizar "¿Acaso hay realmente una distinción entre 'esto' y 'aquello'? ¿O no hay ninguna? Cuando 'esto' y 'aquello' no encuentran su opuesto, eso es el eje del Dao."

13 Infografía visual

El eje del Dao — dos miradas, una misma realidad

👁️

Desde "esto"

"Esto" es esto; "aquello" es aquello.

La mirada que se instala.

→ Ve una sola parte.

👁️‍🗨️

Desde "aquello"

"Aquello" es esto; "esto" es aquello.

La mirada simétrica.

→ Ve la otra parte.

☯️

El eje del Dao

"Cuando esto y aquello no encuentran su opuesto."

La mirada que ve las dos partes.

→ Habita el centro.

Oposición Un lado El otro lado El eje
Vida / muerte La vida La muerte La transformación
Posible / imposible Lo posible Lo imposible Lo que ocurre
Afirmar / negar El sí El no La pregunta abierta
Yo / otro El yo El otro La relación
Sabio Se instala en un lado Se instala en el otro Habita el eje

"El sabio no se apoya en distinciones.
Mira las cosas desde la luz del cielo,
y ve lo que son sin decidir lo que deberían ser."
— Zhuangzi cap. 2, Qi wu lun